La República Islámica de Irán ha elaborado un nuevo reglamento que prohíbe el estigma y la discriminación hacia las personas que viven con el VIH en las instalaciones sanitarias.

La experiencia mundial ha demostrado que el estigma y la discriminación limitan el acceso a todos los servicios para el VIH e impiden que las personas ejerciten sus derechos humanos básicos, incluido el derecho a la salud. De acuerdo con estudios llevados a cabo en la República Islámica de Irán, los centros de atención sanitaria son un enclave en el que es fundamental abordar las necesidades relacionadas con el estigma y la discriminación.  

En el año 2019, la República Islámica de Irán se unió a la Alianza mundial de acciones para eliminar todas las formas de estigma y discriminación relacionadas con el VIH y estableció tres áreas prioritarias para la acción: instalaciones sanitarias, entornos humanitarios y comunidades. Esta nueva normativa es el resultado directo del trabajo en la alianza llevado a cabo tanto por el país como por ONUSIDA.

En la normativa se hace referencia a todas las instituciones sanitarias privadas y públicas y se las insta a proteger a las personas que viven con el VIH y los grupos de población clave del estigma y la discriminación. La nueva regulación se ocupa también de otro gran número de cuestiones, entre ellas la concienciación con respecto al VIH y los derechos de las personas que viven con el VIH, y la protección de los derechos de las personas seropositivas y afectadas por el virus. Asimismo, busca garantizar un acceso libre de discriminación a la atención sanitaria y el tratamiento a los grupos con mayor riesgo de contraer el VIH y las personas VIH-positivo.

«Este importante avance en la respuesta nacional al VIH sienta las bases para controlar significativamente el VIH en el país en el futuro», señala Fardad Doroudi, director regional de ONUSIDA para la República Islámica de Irán.

La oficina regional de ONUSIDA lleva años apoyando y fomentando los esfuerzos para eliminar el estigma y la discriminación en el país. En 2010, para ayudar a comprender el problema, la oficina llevó a cabo el primer estudio Índice de estigma en personas que viven con VIH, el cual dejaba clara constancia de que las personas que viven con el VIH se enfrentaban a una enorme discriminación en los entornos relacionados con la atención sanitaria. Un estudio de seguimiento realizado en colaboración con la Universidad de Harvard sobre las causas subyacentes del estigma presentó un modelo matemático sobre la discriminación y mostró el camino para superar el estigma. La oficina regional está actualmente desarrollando el segundo estudio Índice de estigma en personas que viven con VIH, en colaboración con la Red mundial de personas que viven con el VIH, y los resultados preliminares no hacen sino afirmar los hallazgos previos con relación al ámbito de atención sanitaria. 

Gracias al conocimiento obtenido a partir de estos estudios, ONUSIDA trabaja contra el estigma y la discriminación en el país de múltiples maneras. Con el sólido apoyo del Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ONUSIDA estableció «clubs positivos» para suministrar servicios por parte y con personas que viven con el VIH, en un entorno libre de estigma, defendido por legisladores y líderes religiosos y encargado de llevar a cabo campañas de sensibilización sobre el estigma y la discriminación junto con la sociedad civil. ONUSIDA también invirtió en la siguiente generación de estudiantes de Medicina, mediante su colaboración con la Federación Internacional de Estudiantes de Medicina a través de una serie de talleres y cursos para ayudar a cambiar la actitud de los estudiantes universitarios con respecto al estigma y la discriminación.

En 2020, la Oficina regional de ONUSIDA apoyó técnica y económicamente el Programa Nacional de Sida para desarrollar un marco ético para el 5.º Plan Estratégico Nacional para el VIH (2021-2025), así como la normativa antidiscriminatoria, en un proceso respaldado por un equipo de expertos nacionales en el ámbito de las leyes y la ética.

«Ha sido un viaje largo hasta llegar aquí, pero esta etapa es la que durante tanto tiempo hemos soñado: un cambio estructural, un sitio al que dirigirnos en caso de detectar discriminación en un entorno sanitario», añadió el Sr. Doroudi.

ONUSIDA continúa brindando todo su apoyo y trabajando codo a codo con el Gobierno de la República Islámica de Irán con el fin de alcanzar su objetivo de eliminar el estigma y la discriminación relacionadas con el VIH en otras áreas.

«Prometo no permitir que se produzca ninguna interrupción con respecto al suministro, la calidad y la cantidad de los servicios para el VIH en todo el país», insistió Saeed Namaki, ministro de Sanidad y Educación Médica de la República Islámica de Irán.

Tomado de: unaids.org

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